Hoy he ido por primera vez a un Ikea. Ya se que es muy poco IN por mi parte no haber ido nunca a uno pero es que los centros comerciales me dan yuyu. Este Ikea está en el plaza Norte en S.S de los Reyes.Está situado en una nave enorme con un montón de puertitas y cartelitos donde nada está al azar en este comercio extraño que debate entre el ambiente "guay" y ambiente "compra¡, compra¡".
Llegué con el señor A. sobre las 12 y 30, me encanta hacer estas cosas con el señor A. porque inmediatamente me dejo llevar por mi imaginación... me imagino que estamos comprando cosas para nosotros dos,como una parejita de recién hipotecados. Y estas ensoñaciones se las hago saber al paciente señor A. que suele poner el modo mental closed cuando le cuento mis moñadas por enésima vez.Me debe de querer mucho como para no mandarme a la mierda ipso facto.
El Ikea es como... no se, algo muy raro¡ al entrar coges un mapita parecido al que te dan en un parque temático y un lapiz para que apuntes las referencias de los artículos. Es curioso, si quieres comprarte por ejemplo un lapicero tienes que recorrerte toda la exposición: escritorios, artículos para el baño, mesas de salón... etc etc etc hasta que llegas al momento lapicero indicado en el mapa.
Yo pensaba que eso del Ikea era ir a una enorme nave y al lado de cada mueble estaba tu caja correspondiente para que te la lleves a casa. Pero no, primero tienes que ir a la exposición y una vez elegido lo que quieres se baja a la nave donde tienen todas las cajas de los artículos de forma que como una bofetada de realidad, sabes que nada de muebles ahí solo hay cajas con tornillitos y mierdas dentro con unas instrucciones a base de dibujitos muy chungos. Claro, ahí está la madre del cordero arriba la exposición con todos los artículos perfectamente armados y abajo los avernos : pasillos de baldas, soportes, maderas y cajas marrones. En una de los pasillos de cajas tenían sobre un soporte, un seat amarillo para indicar que te lo llevan a casa si tu coche es una mierda y no te cabe. Menos mal que fui con el señor A. porque hacía tiempo que no me sentía tan perdida (la última vez es cuando me perdí por Alcobendas y aparecí en Valdelasfuentes). En el piso superior paraiso-de-los-muebles-armados fuimos a buscar un escritorio y una cama. No tuve problema con el escritorio pero en cambio, con las camas, constaté que por mucho que llamen a los colchones ,Sultán, estos eran una puta mierda en relación calidad-precio en sus gamas mas bajas.Una señorita que nos atendió nos lo confirmó...
- Hola, queríamos preguntar por este colchón de muelles con estas medidas: 140 x 190
- Uy,uy,uy pues mal ¿eh? con esto no teneis ni para 6 meses, dentro de ná os vais a tener que comprar uno nuevo
Pero ¿que le pasa a esta mujer?¿nos ha visto de buen año?¿o es que tenemos cara de dale que te pego todo el día? Yo quería un colchón de espuma porque me duele todo el cuerpo y duermo muy bien en un colchón muy duro. Aquí tenían de espuma claro pero con un grosor que no llegaría a los 10 ctm cuando lo normal son de 16 a 20 . ¿Pero los suecos que se creen que somos? ¿budistas?
Al final, después de tensos momentos y darnos una vuelta por el Plaza Norte no nos quedamos con el colchón pero si con la estructura de cama y el escritorio así que volvimos allí.
Para salir de la planta de exposición y bajar a la zona de las cajas hay que pasar por una última zona que es de cunitas y cosas para bebes.
Le dije al señor A:
- Aysssss que bonito¡¡¡ son cunitas. para bebés¡¡¡
- Si, para que luego crezcan y se pongan a dar por culo como esos niños de ahí.
- Jajajajaja
La verdad es que tenía razón, cuánto niño porculero suelto había a nuestro alrededor, pero es que las cunitas eran super bonitas¡¡
Una vez abajo tuvimos que atravesar un montón de habitáculos de los mismos artículos que te encuentras en una tienda de los chinos pero en Ikea. Se ve que era la parte de accesorios, algunos es cierto que eran muy bonitos. Los suecos tuvieron la deferencia de poner un atajo entre tanto accesorio hasta la sala de las cajas aunque eso no evitó que nos tragasemos salas y salas de artículos prescindibles como los miles de peluches que parecen estar sembrados en las cajitas de todas las columnas del Ikea. Curiosamente lo mas sencillo de todo fue buscar las cajas aunque fue el señor A. quien se movía con soltura por allí¡ Qué alegría de novio¡¡ Me quedaba embobada mirándole aunque no se si era porque mi mente volvía a fantasear con que estábamos cogiendo los muebles para nuestra propia casa o porque mi mente le veía como el puto amo del Ikea con el carrito noruego cogiendo tablas y hierros.
Sorteando carritos, y cajoneras con peluches, llegamos a las cajas para reparto a domicilio. El señor A. puso los apliques pequeños en la cinta y los mas grandes se quedaban en el carro esperando a que el chico les pasase la pistolita por el precio. Pagué y tuve que ir al pasillo a buscar a un señor de transporte para dejarle mi carro y la dire. Cuando le dí mi dirección por fín terminó mi odisea Ikeana...
De camino al Autobús le dí las gracias al Señor A.
- Gracias por acompañarme¡
- Qué tonta¡¡, ¿como te iba a dejar sola ahí? no me tienes que dar nada.
- Entonces... ¿cuando compraremos los muebles para nuestra propia casa?
- Proooooonto
-¿Pero muy pronto? blablablabalbalbalablablablabla.....
- Siiii proooooooonto. Ay dios.....
- Blablablablablablablabla
Cómo de me deber de querer el señor A. que aún no me ha enviado a la mierda por puta pesada. :-)