Estos son algunas de las situaciones en las que me tiemblan hastas las canillas:
- Cuando me dicen un piropo
- Cuando soy el centro de atención
- Cuando me dicen algo bonito
- Cuando le digo a alguien que se vaya a la mierda.
Siempre, he tenido que escuchar esto:
- Oye, ¿Por qué te tiemblan las manos?
-¿Qué? Si no me tiemblan.
-¿Entonces porque diablos estás derramando todo el café? Me estás poniendo perdido ¡¡¡
Joder, que vergüenza . Suelo contar alguna excusa idiota para quitar hierro al asunto que no se la cree ni el mas iluso de los mortales. Hoy , me ha vuelto a pasar y me he sentido especialmente gilipollas: La profesora de notación nos ha repartido la clasificación del primer trabajo de la carrera. Yo -como ser que navega la mayoría de las veces por la mediocridad- esperaba una nota normalita y cual fue mi sorpresa cuando vi que la nota que me correspondía era de un 9,5. Así que los folios que tenía entre manos tomaron vida propia y como pude, entre el sonrojo y el bochorno intenté sostenerlos de la forma mas digna posible. Si no lo hacía antes aparecería el ser caritativo de turno que me comente:
- ¿Te has fijado? Te están temblando las manos ¡
Si, si, la gente se piensa que me hace un favor comentándolo como si yo nunca hubiera recapacitado en que mis manos toman vida propia.Y en ese momento en que el alma caritativa se te queda mirando esperando algo parecido a una respuesta,me gustaría que mis manos tomaran su camino como un ente separado de mi para saltar a la yugular del "avisador" de turno. Envidio a todas las personas que tienen temple, pulso, y la dialéctica está entre sus cualidades a reseñar.
Mis nervios me traicionan y mis manos me delatan, pero tocar el piano desde los 8 años y mantenerme 10 en el conservatorio hace que saboree cuando lo pienso, la dulce satisfacción de por una vez mis manos hayan sido mas rápidas que mis nervios.

