Soy de esas personas que se duermen en el metro y se despiertan en la última parada con la lengua pastosa
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martes, noviembre 04, 2008

De... ¿un golpe de suerte?

Hoy, ha sido un día de los de siempre en la universidad . Esta semana ha empezado con la novedad de una nueva promoción para universitarios: esta vez reparten una bebida de esas que te ponen como una moto. No he podido evitarlo y me he acogido a ella .Le he dado dos sorbos a la bebida revitalizante y la he tirado  en la próxima papelera como buena ciudadana, quería guardar el envase par echarle una fotico pero me ha parecido una guarrada llevar una lata vacía en el bolso. He ido a clase de informática musical y  he pedido los apuntes a una señora de unos 60 años porque no pude ir la vez anterior por culpa del jaleo del piso. A esta señora en clase la llamamos "La Señora" porque interrumpe las clases 20 minutos antes de terminar porque dice que está cansada:

- Señorita, podemos hacer un descanso ¡¡¡ Es que estoy cansada con tantas tareas¡¡

Si, si con estas palabras ¡¡ Y por culpa de La Señora y sus imprevistos "breaks" salimos 15 minutos mas tarde. Bueno , nosotros salimos 15 minutos mas tarde porque la señora se va justo a las 7 PM justo cuando debería terminar la clase y nos deja a nosotros con cara de capullos recuperando los minutos de asueto pedidos por La Señora. 
Hoy no hemos tenido descanso y así que a las 7 ya estábamos fuera . Me dirigía a la estación de cercanías cuando me encontré esto en el suelo:

 (Pequeña dramatización del momento)
Estaba ahí tiradito, tan guarro, tan solo, tan buscando unas manos  que lo quisieran por su interior .... 
Miré para los lados por si era una broma. No, no era ninguna broma . Había un billete de 50 euros lleno de mierda en el suelo. Me sentía malota, pensé en el pobre universitario con sobredosis de bebida energizante buscando su dinero, seguramente para el abono de transportes, pero me seguía sintiendo malota. Así que me armé de valor y agarré el billete con fuerza empapándome de la húmeda porquería del pecunio y me lo guardé en el bolsillo. Después en la soledad del cercanías me dispuse a ver mi botín:

- No te pongas nerviosa, no tiembles, son solo 50 euros¡¡ . Ummm .... pero que tacto tan raro, ¿será por la mierda que tiene encima? Voy a ver el reverso a ver que tal....



- ¡¡¡¡ MIERDA ¡¡¡¡¡¡¡¡

Y ya veis, otro día mas que llego a casa con la ligera sensación de haber hecho el gilipollas. ¡Cuánta razón tenía mi madre cuando me decía que las cosas del suelo y llenas de mierda no se cogen ¡