- Señorita, podemos hacer un descanso ¡¡¡ Es que estoy cansada con tantas tareas¡¡
Si, si con estas palabras ¡¡ Y por culpa de La Señora y sus imprevistos "breaks" salimos 15 minutos mas tarde. Bueno , nosotros salimos 15 minutos mas tarde porque la señora se va justo a las 7 PM justo cuando debería terminar la clase y nos deja a nosotros con cara de capullos recuperando los minutos de asueto pedidos por La Señora.
Hoy no hemos tenido descanso y así que a las 7 ya estábamos fuera . Me dirigía a la estación de cercanías cuando me encontré esto en el suelo:
Estaba ahí tiradito, tan guarro, tan solo, tan buscando unas manos que lo quisieran por su interior ....
Miré para los lados por si era una broma. No, no era ninguna broma . Había un billete de 50 euros lleno de mierda en el suelo. Me sentía malota, pensé en el pobre universitario con sobredosis de bebida energizante buscando su dinero, seguramente para el abono de transportes, pero me seguía sintiendo malota. Así que me armé de valor y agarré el billete con fuerza empapándome de la húmeda porquería del pecunio y me lo guardé en el bolsillo. Después en la soledad del cercanías me dispuse a ver mi botín:
- No te pongas nerviosa, no tiembles, son solo 50 euros¡¡ . Ummm .... pero que tacto tan raro, ¿será por la mierda que tiene encima? Voy a ver el reverso a ver que tal....
- ¡¡¡¡ MIERDA ¡¡¡¡¡¡¡¡
Y ya veis, otro día mas que llego a casa con la ligera sensación de haber hecho el gilipollas. ¡Cuánta razón tenía mi madre cuando me decía que las cosas del suelo y llenas de mierda no se cogen ¡

