Había una vez un gusanito que al que le gustaba mucho las manzanas , pero no había tenido mucha suerte con ellas . Aunque es normal , los gusanitos no nacen sabiendo cuales son las mejores manzanas porque manzanas hay muchas . Así que a veces vivía en manzanas podridas por dentro y eso que por fuera eran preciosas . Otras , se antojaba la que estaba mas lejos : Casi en la copa del árbol cerca de los nidos de los pájaros por lo que era casi imposible irse a vivir en ella . Un día de esos que paseaba para recolectar hojas de muchos colores y tamaños para después venderlas en el mercado de ocasión del bosque , porque los gusanos tienen que vivir de algo, vió a lo alto una manzana preciosa . Era roja , brillante, fuerte y consistente . Lo que hubiera dado el gusanito por conocer las bondades de aquella manzana , pero parecía tan lejos de sus posibilidades que el gusanito se dejó de fantasías y siguió con sus hojas . Días mas tarde volvió a pasar por el mismo sitio . La manzana , que ya lo vió pasar la otra vez silbó al gusano:
-Pssss psssss
-¿Quien me llama?
-Soy yo ,¡¡¡el otro día me miraste mientras recolectabas h0jas.
El gusano miró entonces hacia el árbol dónde colgaba la manzana . Y allí estaba ella tan bonita , tan roja , tan luminosa que el gusano no atinó a decir palabra .
-¿Ves que roja y bonita soy ? Pues mejor huelo.
El gusanito, asustadísimo , se acercó para olerla . Y allí lo decidió , viviría en la manzana lo que le queda de vida . El gusanito que era un dfensor acérrimo de la idea de que cada gusano tenía su manzana , así lo hacía constar en los debates del Gran Consejo de Gusanitos , tenía mucho miedo a que la manzana se cayera algún día del árbol y le dejase ahí solo entre las ramas del manzano . Muchas veces , mientras la manzana cogía el sol de las mañanas de primavera , el gusano pensaba en decirle lo feliz que estaba por haberla encontrado . Que desde que vivía con ella y sus olor rico de manzana roja y fuerte no había podido pensar en otra cosa que en ella . Que por lo menos , era el gusano mas feliz que el bosque y que desde que la olió por vez primera supo que era la manzana de su vida . Pensaba tantas cosas , que por miedo a que se cayera no decía nada así que tan sólo atinaba a decir...
-Que bonita eres manzana , no te caigas .
La manzana , sabía mucho de la vida . Había pasado muchos gusanos por su piel suave y brillante de manzana . Al menos , eso pensaba nuestro amigo y por eso tampoco se atrevía a decir mucho mas aunque la manzana estaba encantada con el gusanito, jamás había convivido con otro igual .
Un buen día un golpe de viento tiró la manzana al suelo mientras el gusaito estaba en un Congreso de gusanitos Manzaneros . Así sin darse cuenta , se quedó solo . La manzana , ahora una vez caida del árbol no estaba para gusanos sino para hacer crecer la semilla que había dentro de ella .
Así el gusano cuando se dió cuenta se puso muy triste . Mucho ¡ si era la manzana de su vida y no le había dicho nada ¡ A lo mejor hubiese tardado mas caerse ¡ Y aunque fueron buenos amigos , el gusanito siempre guardó esa espinita , el no haberle contado todo lo que sentía mientras la manzana cogía el sol los días de primavera . Quizá la manzana se hubiera cido igual , pero de una manera mas dulce . No sabemos si el gusanito siguió con su búsqueda de manzanas pero si que sigue siendo muy feliz gracias en parte a todas las cosas bonitas que le enseñó su amiga la manzana ( Ahora un bonito y joven manzano).
Soy de esas personas que se duermen en el metro y se despiertan en la última parada con la lengua pastosa
jueves, mayo 17, 2007
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