En el post anterior os comenté que se me olvidaron las medicinas en el pub donde me intoxiqué por mezclar cerveza y Bisolgrip. Esta mañana fui a hacer unas compritas por Córdoba con unas amigas a la vuelta, como llevaba yo el coche fui a dejarlas en sus respectivas casas:
- Aksaray, ¡¡para, para ¡¡¡
- ¿Qué pasa?
- Mira, para y móntate en la acera. Estamos delante del Can-can a ver si recuperamos tus medicinas del viernes¡
Mi amiga se bajó sin dejarme ninguna opción y allí me quedé, en pleno casco antiguo de Córdoba ocupando toda la acera con mi bonito c3 y sus mas aún bonitas luces de emergencia¡. Los coches pasaban a mi lado, las señoras con sus carritos de la compra también pasaban a mi lado como los hombres en mallas pedaleaban en sus bicicletas y yo me puse a pensar en las ganas que tenía de ver al señor A., lo loquita que me tiene y su pecholobo peludo y en la pitada de coches que se oía a lo lejos...
- piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii piiiiiiiiiiiiiiiiiii
- ¿Pero qué coño? Mierda , pero si es la policía local ¡¡¡ Joooooooooerrrr¡¡¡
En efecto, era un coche de la policía local que estaba detrás mi coche detenido en la calzada y pitando para que me incorporara a la vía cediéndome el paso. Nerviosa, me incorporé y el coche de policía me seguía sin dejarme opción a parar de nuevo. Miré por el espejo retrovisor y vi a los Locales que desde el coche apuntaban mi matrícula, pero si miraba con mas perspectiva podía ver a lo lejos vi a mi amiga que poseida por algún espíritu chungo corría desde la otra punta de la calle persiguiéndonos los Locales y a mi C3 agitando una bolsa verde y blanca:
- Hijaputaaaaaaaa que tengo tus medicinaaaaaaaaaaaaasss, no te marcheees ¡¡¡¡ desagradecidaaaaa ¡¡¡¡¡
Y así es como volví a perder mis medicinas por segunda vez....cuando nos logramos localizar yo ya estaba en el quinto pimiento con los Locales pegados al culo de mi coche.

